La semana en que la uva decide de qué color será
En algún momento de la primera quincena de agosto, una baya de un racimo se ablanda bajo el pulgar, y en diez días toda la parcela ha virado. Hasta ese instante la baya se había dedicado a construirse; a partir de él, empieza a almacenar. Es el interruptor del que depende todo el vino, y casi nadie viene al viñedo a verlo.
Leer el reportaje completo